1.
Lista de expectativas
Define qué esperas del sistema. Haz una lista de requerimientos que son
indispensables para ti y tu personal.
2.
Alcance
Al comparar diferentes sistemas, debes tomar en cuenta qué alcance tiene
cada uno. Te recomendamos hacer una tabla con las funciones que incluye cada
uno. Es aconsejable agrupar funciones porque la lista puede quedar demasiado
larga y perder sentido.
3.
Detalles de las funciones
Después de hacer la tabla comparativa de funciones, puede parecer que todos los sistemas hacen lo
mismo. En cierto modo esto es lógico porque un ERP debe incluir ciertas funciones para que se le pueda llamar ERP. Por eso te recomendamos que analices
a detalle cómo realizan cada una de las funciones, es ahí donde vas a encontrar
diferencias muy grandes.
4.
Adaptabilidad
Hay algo seguro: tu empresa a través del tiempo va a cambiar. Asegúrate que el
sistema que elijas sea flexible y configurable para no se quede atrás de la
evolución que seguramente tendrá tu empresa. Por ejemplo, si en este momento
sólo comercializas puedes pensar que no necesitas un módulo para la producción.
De cualquier forma revisa qué tendrías que hacer para controlar la producción en
caso de que lo requirieras.
5.
Facilidad de uso
Unos sistemas son más amigables que otros, cada uno tiene su forma particular de
captura. Revisa que tenga búsquedas avanzadas (de clientes, productos,
proveedores, cuentas…) porque la búsqueda es uno de los aspectos que más
entretienen al capturar. Otro aspecto importante es la cantidad de ventanas que
se tienen que abrir para completar una función. Y qué tan directo es el sistema
para completar funciones complejas como conciliar un banco, o facturar un
pedido.
Recuerda que cada vez que contrates un nuevo empleado, lo vas a tener que
capacitar en el uso del sistema.
6.
Tecnología
Asegúrate que el sistema que elijas pueda funcionar a través de internet (no
necesariamente como una aplicación web). Si hay algo indudable en cuanto a
sistemas se refiere, es la importancia y economía del internet para el traslado
de datos y la accesibilidad. Si en la actualidad sólo tienes un domicilio puedes
pensar que esto es irrelevante, pero en un futuro no muy lejano puedes abrir
alguna sucursal, oficina o bodega y vas a necesitar acceder a tus datos desde
diferentes puntos. Revisa que tu sistema esté preparado para este supuesto.
7.
Implementación
El proceso de implementación es fundamental para el provecho que le puedas sacar
a tu sistema. No es suficiente con tomar un curso de una semana y regresar a
intentar usar el sistema. La implementación de un ERP es compleja, por lo que
debes asegurarte que te den la
asesoría necesaria para implementar con éxito el nuevo sistema. Hay varias
formas de implementar un ERP, revisa a detalle en qué consiste lo que te ofrecen
porque no quieres una asesoría superficial.
8.
Actualizaciones y soporte
Tanto la tecnología como las técnicas de administración cambian constantemente.
Revisa en cada una de tus opciones cada cuando sacan actualizaciones y en qué
han consistido las últimas. Pregunta cómo las distribuyen y qué tienes que hacer
para acceder a ellas. En cuanto al soporte, pregunta quién te va a dar el
soporte; es común que una empresa consultora implemente el sistema y que otra
empresa (que ni te conoce) brinde el soporte.
9.
Costo total de uso
El costo de un ERP no sólo es el precio de las licencias. En el costo se deben
incluir:
- Licencias del ERP
- Servidor
- Licencias del Sistema Operativo
- Base de Datos
- Instalación del servidor
- Red
- VPN’s
- Accesos Remotos
- Internet Dedicado (ancho de banda grande)
- Implementación
Además del costo inicial, tienes que calcular el costo de mantenimiento del servidor, de la red y el costo de las actualizaciones y soporte.